#20: Que te comas el bocadillo, he dicho

¿Qué obsesión le ha dado a la célula madre de Luis Otipo con el bocadillo?

Cuidado, aunque parezca que no le está haciendo ni caso las células madre siempre están pendientes del bienestar de sus pequeños. Y a fe que la señora Loles Temcell sabe qué es lo que más conviene a sus hijos.

Después de lo que ha pasado intentando construir su propia inmunoglobulina (en la tira 17) o sobreviviendo a una infame clase de ética (Tira 19), Luis Otipo no quiere ni pensar en su bocadillo, pero haría bien en darle un tiento:

Tal y como dijimos en la Tira 3, las células del sistema inmunológico necesitan recibir multitud de señales, que les indican si deben madurar o no, emigrar a otros tejidos, diferenciarse a otros tipos de célula o incluso si deben morir o vivir. Estas señales las transmiten unas pequeñas moléculas llamadas citoquinas, que casualmente es lo que tiene Luis en su bocadillo.

Las citoquinas son muy importantes en el desarrollo de los linfocitos B, de hecho hay una en concreto que les mantiene con vida y sin la cual morirían indefectiblemente: La Interleuquina 7 (IL7), una citoquina muy importante en el desarrollo de los linfocitos B; es necesaria para que sigan creciendo como linfocitos B y para su supervivencia.

Por mucho que Luis Otipo supere todas las pruebas, exámenes y tests de la Médula Ósea, si no se come sus bocadillos de IL 7 no vivirá mucho tiempo.

¡Haced caso a vuestras madres! ¡Saben lo que os conviene!

¿Qué te parece el cómic?