#39: Amor de células madre

Cuando unas células madre hablan de los logros de sus hijos linfocitos

Hoy acompañamos a un grupo de esforzadas células madre en un pequeño descanso entre división y división. Que el hecho de que produzcan cientos de hijos no nos lleve a engaño: ¡Se preocupan por todos y cada uno de sus descendientes!

Aprovechemos este animado diálogo para repasar la vida de un linfocito B, igual que hicimos en el capítulo 37 con los linfocitos T.

De los brazos de las células madre hasta la rutina oficinista:

Como veréis, gran parte de lo que comentemos a continuación es prácticamente paralelo a lo que ocurre con los linfocitos T en su desarrollo.

A diferencia de otras células, los precursores de linfocitos B permanecen en la médula ósea durante casi toda su formación. Nacen también de células madre linfoides; Pero pronto ven a todos sus compañeros partir, en dramáticas escenas, mientras ellos permanecen en la médula para estudiar. El objetivo: Convertirse en Linfocitos B, expertos en artillería, y responsables de la formación de anticuerpos.

Igual que con los Linfocitos T, la vida en la Universidad no es fácil, ni apta para cualquiera. El 95% de los linfocitos B mueren durante su formación. Por ejemplo, los que no aprenden en la clase de ética que no deben atacar a elementos del propio cuerpo. O los que en clase de tecnología no son capaces de montar su propio anticuerpo.

Los que se gradúan, como Luis Otipo, ya no son precursores de linfocito B.  Abandonan finalmente la médula ósea como linfocitos B completos, (aunque aún inmaduros) y viajan a sus nuevos destinos para trabajar. Allí es donde finalmente se convertirán en linfocitos B maduros. El trabajo hace madurar, esto es así. Veamos el resumen en la siguiente imagen:

linfocitos B, desde las células madre al bazo

Uno de los lugares donde encontramos más linfocitos B es el bazo. Allí trabajan millones de linfocitos B, como veremos más adelante, revisando informes de todo lo que entra en el organismo. Es un trabajo tedioso, pero necesario para comprobar si entran potenciales patógenos en el organismo.

Así que nuestras células madre tienen motivos para sentirse orgullosas de sus hijos.

¡¡El próximo capítulo será el último de la Primera Parte de A Lymph’s Life!!

Un comentario en “#39: Amor de células madre

¿Qué te parece el cómic?