Dramatis Personae

¡Os presentamos a los protagonistas de esta historia por orden de aparición!

 

Célula Madre Hematopoyética

Sólo aparece en el cuadro del comedor durante la Tira 2, pero no por ello deja de ser la gran matriarca de todas las células del Sistema Inmunitario. Pasan su larguísima vida en el interior de los huesos, dedicándola íntegramente a generar una populosa descendencia. Son células indiferenciadas que al dividirse pueden dar lugar a varios tipos de células distintas, a otros tipos de célula madre más concretos y específicos: Eritoblastos (que dan lugar a los eritrocitos o glóbulos rojos), Granuloblastos (a los granulocitos),  Linfoblastos, (a los linfocitos), Monoblastos, (a monocitos,  macrófagos y células dendríticas). y Megacarioblastos y Megacariocitos (a plaquetas).
Las células madre hematopoyéticas también se conocen como unidades formadoras de clones o hemocitoblastos.

 

Loles Temcell, Célula Madre Linfoide (Linfoblasto):

Esta enérgica célula es la madre de todos los linfocitos del organismo, entre ellos algunos de nuestros protagonistas, Luis Otipo y Julián Tivirus. Ojo, ¡No confundamos linfocito con leucocito! Leucocitos son todas las células del sistema inmunitario, mientras que los linfocitos son una clase de leucocito. A diferencia de la Célula Madre Hematopoyética este tipo de células madre son más específicas y  dan lugar solamente a linfocitos.
Son capaces de multiplicarse una y otra vez, con lo que consiguen dar lugar  y mantener en cintura a infinidad de linfocitos durante la vida del individuo. Pero a la vez sufren la
tragedia de ver como la grandísima mayoría de sus hijos fallecen en la Escuela de la Médula Ósea o en la Academia Militar del Timo, al no conseguir superar sus educaciones respectivas… Como sus progenitoras, las Células Madre Hematopoyéticas, son ciudadanas de la Médula Ósea durante toda su larga existencia.

 

Luis Otipo (Futuro Linfocito B):

Luis es un inocente precursor linfoide que acude a la Escuela de la Médula Ósea para estudiar para Linfocito B. Los linfocitos B son unas células que cuando nacen en la Médula necesitan un largo periodo de formación en esta escuela, solamente tras el cual se les permite salir a la circulación a defender a nuestro organismo. Eso implica que Luis Otipo tiene que ver cómo muchos de sus amigos, otros tipos de células del sistema inmunitario, se van marchando de la médula ósea a ver mundo, mientras él estudia como un poseso.
Los linfocitos B son las células que producen Anticuerpos, unas moléculas que funcionan tanto para detectar amenazas con muchísima sensibilidad, como para eliminar amenazas al funcionar como misiles teledirigidos. Cada Linfocito B es un especialista en un solo tipo de amenaza, pero responde con altísima eficiencia contra ella.
En una atropellada huída de su madre, Luis encuentra el diario de su abuelo Tim Munity, un Linfocito T que narra sus penurias en el adiestramiento que sufrió en la Academia Militar del
Timo.

 

Tim Munity (Futuro Linfocito T):

Tim es el abuelo de Luis Otipo, y dejó la Médula Ósea para enrolarse en el ejército y vivir aventuras. Poco se imaginaba que la instrucción en la Academia Militar del Timo se tornaría una amenaza constante contra su vida. A duras penas consigue ir abriéndose camino por las diferentes pruebas a las que le someten; de todas maneras, sus experiencias son tan traumáticas que las decide dejar plasmadas en un diario,
que por pura casualidad encuentra Luis Otipo.
Como hemos dicho, se trata de un futuro linfocito T, un tipo de linfocito que aunque nace en la médula ósea, sólo es capaz de desarrollar sus funciones tras una larga maduración en el Timo, un proceso durante el cual mueren la mayoría de sus compañeros. Al igual que los linfocitos B, y a diferencia de otras células como Macrófagos, Nk, o Granulocitos, cada linfocito T reconoce una sola amenaza y responde con altísima eficacia contra ella.

 

Inés Pecífic (Futuro Macrófago):

Inés es una Monocito que se ha formado en la Médula ósea y que ha salido a la circulación para ejercer como macrófago con gran entusiasmo. Los macrófagos actúan de manera inespecífica (de ahí el nombre de Inés) sobre cualquier elemento extraño, y lo eliminan “comiéndoselo”, fagocitándolo. Producen también unas moléculas llamadas citoquinas que informan a otras células del posible peligro.
(Nota: Inés es un caso un poco especial de macrófago, ya que recientes estudios (del 2015) muestran que la mayoría de macrófagos de los tejidos no se forman a partir de monocitos nacidos en la médula ósea, como Inés Pecific. En cambio, hay células precursoras de macrófagos en todos los tejidos que van dando lugar a los macrófagos, de manera independiente de la médula ósea. Sólo cuando hay una amenaza se reclutan monocitos de la médula ósea para que proporcionen más macrófagos).

 

Julián Tivirus (Célula Natural Killer):

Julián es una célula con unas enormes ganas de salir a la sangre a buscar células infectadas o tumorales y eliminarlas. Le falta tiempo para salir de su Médula Ósea natal y saltar a la circulación. Aún no ha tenido ocasión de poner en práctica sus innatas aptitudes para destruir células en mal estado, pero pronto llegará. Su “munición” consiste en moléculas (granzima, perforina) capaces de generar poros en las células diana, lo que provoca la muerte de las mismas. Al igual que los macrófagos, liberan moléculas que informan a otras de la presencia de elementos indeseables.

 

Francisco de Asís Tamina (Granulocito):

Francisco es un Granulocito que junto a Julián Tivirus e Inés Pecífic abandona su hogar en la Médula Ósea al poco tiempo de nacer, abandonando a otros compañeros como el linfocito Luis Otipo, que siguen estudiando.

Los granulocitos son unas células que nos defienden inespecíficamente contra cualquier cosa que les parece amenazadora. Su nombre viene de los gránulos que contienen, que son como bombas repletas tanto de moléculas que destruyen a las amenazas como moléculas que preparan el campo de batalla para la llegada de tropas más especializadas.
Hay varios tipos, los llamados neutrófilos, los eosinófilos y los basófilos (se llaman así por el tipo de color que toman cuando se tiñen para mirarlos por el microscopio), aunque parece que aún no sabemos a qué tipo pertenece Francisco…

 

Profesores Jules Troma, Josefi Broblast y Cosme Dular:

Son varios de los profesores que forman a Luis Otipo y a otros futuros linfocitos B en la Escuela de la Médula Ósea: Son los educadores más estrictos que uno puede encontrarse en las aulas. Cualquier fallo de sus alumnos conduce a estos invariablemente a la apoptosis, es decir, a la muerte. Sin embargo, gracias a ellos la Escuela de la Médula Ósea puede jactarse de formar a alumnos de élite, grandes profesionales que jamás atacarán a nuestro propio organismo.

Se trata de las llamadas células del estroma medular, y  han nacido y crecido en la médula ósea, donde dedican su vida a la noble causa de formar a los linfocitos B. (Con estroma nos referimos a las células y a los componentes que forman el armazón, el andamiaje de los tejidos. Pero como vemos, las células del estroma pueden tener muchas más funciones que las puramente estructurales.)

 

Sargento Lerancia:

Este inflexible instructor es el encargado de que de la Academia Militar del Timo sólo salgan los mejores linfocitos T. Se trata de una Célula del Estroma del Timo, y contribuye, no se trata de un linfocito, y contribuye a que los linfocitos desarrollen todas sus capacidades y aprendan a no atacar al organismo. Claro que, quien no lo aprende debe morir. Esto es la ley del Timo.

 

Mr. Sepia (Célula Dendrítica)

Célula Dendrítica Mr. Sepia es un anagrama paupérrimo para Espía, la palabra que define mejor las funciones de las células dendríticas.
Las células dendríticas están presentes en la mayoría de tejidos del organismo, infiltradas entre la población civil. Recopilan información, en busca del más leve indicio de una posible infécción. Con sus prolongaciones (o dendritas, de ahí su nombre) recogen trozos de células muertas, proteínas, ácidos nucleicos sueltos, incluso líquido.
Si entre todo lo que recogen encuentran alguna molécula que pudiera provenir de un patógeno rápidamente darán la voz de alarma. Algunos ejemplos de estas moléculas que indican un peligro serían restos de pared de una bacteria, trozos de genoma viral y en general muchas proteínas y lípidos que no se encuentran en nuestro organismo y sí comunmente en bacterias y virus. Por todo ello, estas moléculas se llaman de manera genérica Pathogen-Associated Molecular Patterns, o PAMPs.
Las células dendríticas (aunque también otras células como los macrófagos) tienen receptores que les permiten detectar estos PAMPs, y saber que hay algún peligro en las inmediaciones. Cuando esto ocurre, parten corriendo al cuartel general más cercano, el ganglio linfático más próximo a este tejido. Llevan consigo todas las muestras que han recogido en el tejido, para mostrarlas a los linfocitos T acuartelados allí. Y es entonces cuando se desencadena una tremenda respuesta inmunológica contra el patógeno que ha osado entrar en nuestro organismo.
Los orígenes de las células dendríticas son diversos. En realidad hay muchos tipos de célula dendrítica, aunque en el cómic lo hemos simplificado. La mayoría nacen en la médula ósea pero en determinadas circunstancias de necesidad, al igual que ocurre con los macrófagos, pueden derivar de monocitos.